“Damos forma a nuestros edificios y nuestros edificios nos dan forma a nosotros.” Winston Churchill. Hablamos mucho estos días de querer que nuestros hogares reflejen nuestra personalidad a través de la decoración. Por ejemplo, si le gusta viajar, tal vez ponga los artefactos de sus viajes en su mesa de café. Pero, ¿ha pensado alguna vez en un nivel más profundo acerca de cómo su hogar a cambio puede darle forma y definirlo?

Estaba viendo The Today Show y presentaban Charleston, Carolina del Sur. Su historia mencionaba la idea de que las casas y edificios majestuosos y hermosos en esa área los han dado forma y los han definido como gente amable y refinada. ¿Recuerdas en “Lo que el viento se llevó”, cuando Rhett Butler se gira y se enfrenta a Scarlett O’Hara y dice: “Francamente, querida, me importa un bledo….”? Mientras que esa es la parte que todos recuerdan, lea el resto de la cita: “Voy a volver a Charleston, donde aún queda un poco de gracia y civilidad en el mundo.” Eso es tan grandioso. Realmente habla de por qué es tan importante para nuestro bienestar y éxito en la vida crear hogares encantadores que son representaciones auténticas de nosotros mismos, no sólo mostrando riqueza o cosas materiales, sino mostrando nuestro carácter y nuestros valores.